3 gamas de colores que debes conocer.

A la hora de comenzar a planificar una pintura, debemos pensar en que gama de colores queremos trabajar. Para esto es importante que conozcas tres que son fundamentales, la gama de colores cálidos, la gama de colores fríos y la gama de colores quebrados.

  1. Gama de colores cálidos: Desde un punto de vista teórico, la gama de colores cálidos está constituida por los colores verde amarillento, amarillo, naranja, rojo, púrpura y violeta. Sin embargo, en la práctica, los colores cálidos serían el amarillo, el ocre, el rojo, el tierra sombra tostada, el carmín de garanza, el verde permanente, el verde esmeralda y el azul ultramar. Pero ¡cuidado!, el haber excluido de esta relación el azul cobalto y el azul de Prusia, no significa que estos colores (y todos los colores) no puedan intervenir en una gama de colores cálidos. Gama de colores cálidos quiere decir tendencia cromática hacia el rojo, el amarillo, el anaranjado, el ocre, el siena… pero pudiendo mezclar estos  y otros colores calientes con azules, verdes, violetas  con el fin de agrisar (o ensuciar como decía Tiziano), pintar sombras y penumbras…
  2. Gama de colores fríos: La gama de colores fríos, teóricamente está construida por los colores verde amarillento, verde, verde esmeralda, azul cyan, azul, azul ultramar y violeta. En la práctica, los colores de esta gama vienen condicionados por los que el artista usa corrientemente… Podríamos hablar de el azul de prusia, el azul ultramar oscuro, el azul cobalto oscuro, el verde esmeralda, el verde permanente, el carmín de garanza oscuro, el tierra sombra natural y el ocre amarillo. Una gama de colores llamada fría, no ha de ser necesariamente azul… aún cuando en su conjunto es azul.
  3. Gama de colores quebrados: La gama de colores quebrados o grises coloreados, está compuesta por la mezcla de colores complementarios en partes desiguales, mezclados con el blanco. Si tomamos dos colores complementarios entre sí; por ejemplo verde y rojo intenso; mezclamos una parte de color verde con una cuarta parte de color rojo intenso y añadimos blanco a voluntad, obtendremos un color marrón, caqui, ocre, verde… que en cualquier caso resultará agrisado. Más oscuro cuanto más semejante sea la cantidad de un color respecto a otro; más grisáceo, cuanto mayor sea la cantidad de blanco que añada. La gama de colores quebrados no excluye ningún color de la paleta, y además puede tener tendencia fría o cálida.

Hasta aquí esta breve explicación de estas tres gamas de colores que debes conocer. Esperamos, como siempre, haberte enseñado algo nuevo de este maravilloso mundo de la pintura.

4 aspectos sobre la técnica del pastel que debes conocer.

La técnica del pastel es una de las más agradecidas en la representación pictórica por tres razones básicas: trabajar en barra proporciona un gran dominio de la gestualidad y el trazo, característica típica del dibujo; los pasteles se componen de pigmentos compactos de gran calidad, lo cual asegura un impactante colorido, propio de las mejores obras pictóricas, y la variedad de tonos existente en este procedimiento garantiza una obra muy rica en colores y matices.

Una vez aclarado esto sobre la técnica del pastel, vamos con esos cuatro aspectos básicos que debes conocer:

  1. La fuerza de los contrastes: Los contrastes pueden obtenerse con la luz y la sombra o por la complementareidad del color. Una vez que se ha hablado de la fuerza de los colores claros sobre los oscuros, es momento de referirse a los efectos que crea la propia naturaleza de los pigmentos. los colores cálidos y los fríos forman un combinado muy variado, ya que son opuestos, y al colocarlos juntos se produce un choque cromático. Los contrastes más radicales son los que se forman entre tonos complementarios.
  2. Sutilezas y grandes empastes: El color en la técnica del pastel, cuando se trabaja directamente de la barra, puede aplicarse de manera plana, lo cual proporciona una mancha amplia que forma la mejor base para después poder realizar un degradado uniforme. Si en vez de fundir el color se deja la mancha, la barra plana desprenderá mucho más pigmento y el trabajo de relleno será más rápido. Si se presiona suficientemente, se crea un efecto de empaste y el color aparece muy intenso.
  3. Contrastes cromáticos: Los contrastes cromáticos son la base de las obras coloridas. Si los máximos contrastes de color se producen entre tonos complementarios, éstos se enfatizan. Hay colores muy luminosos, como los amarillos y sus tonos cercanos, es decir, los verdes claros y los naranjas; si los tonos complementarios de estos colores se trabajan sobre un fondo oscuro, el contraste se intensificará. Eso ocurre al situar, por ejemplo, un carmín junto a un verde claro, un azul ultramar junto a un naranja pálido, o un violeta intenso junto a un amarillo.
  4. Luz y atmósfera con la técnica del pastel: En pastel, los colores claros son fáciles de conseguir, ya que se funden bien con el blanco; una caja normal contiene muchos tonos claros. El problema está en saber aplicarlos sobre el papel, de manera que desempeñen la función adecuada. Los pasteles se trabajan de oscuro a claro, por lo que se debe empezar el trabajo manchando las zonas sombrías sin miedo, ya que los claros cubrirán perfectamente otro color. Cuando se pintan zonas amplias, los colores claros pueden formar un degradado con los oscuros en orden  a crear el volumen adecuado.

Hasta aquí los 4 aspectos sobre la técnica del pastel que debes conocer. Esperamos como siempre haberte enseñado algo nuevo. Siempre estaremos encantados de recibirte en nuestras cursos de dibujo y pintura en Madrid.

4 procedimientos con pinturas acrílicas que debes conocer.

Las pinturas acrílicas son unas de las más modernas que existen. Su existencia deriva de la necesidad de un tipo de pintura de calidad, con un medio disolvente limpio y rápido de secar. Los pigmentos de que constan son de gran pureza y permiten obtener todo tipo de colores, se mezclan con gran facilidad y el resultado cromático es tan vistoso como el de la pintura al óleo, aunque mate. Pero siempre puede aplicarse algún tipo de barniz cuando están secas para añadirles brillo.

Una vez aclarado esto sobre las pinturas acrílicas, vamos con los cuatro procedimientos que queremos enseñarte hoy:

  1. Manchado acuoso: Las pinturas acrílicas pueden trabajarse por empastes, como el óleo, o aguada, como la acuarela. Se aplican como ésta porque sus pigmentos son puros y potentes; aunque con una buena dosis de agua, la pintura es capaz de teñir el papel; no es necesario recurrir al empaste para lograr oscuros intensos o colores vivos. Cuanto más líquidas se aplican las pinturas acrílicas, más rápido es su secado. En esta ocasión se mancha mediante veladuras, que se producen cuando se interviene con un color muy transparente que deja ver la capa de color inferior.
  2. El secado y las nuevas capas: Cuanto más líquido sea dado a las pinturas acrílicas, más rápido será su secado; ello permitirá trabajar por capas de las misma manera que con acuarelas, lo cual obligará a esperar a que la capa anterior se haya secado antes de dar una nueva, para evitar que se produzcan fundidos. Sobre una capa seca se puede matizar el color interviniendo con otro o con el mismo para intensificarlo.
  3. Rapidez en la mezcla: El hecho de esperar a que la pintura se seque es imprescindible para aplicar capas y lograr veladuras. Si se requiere un tono puro independiente de los anteriores, deberá esperarse al secado total de las primeras capas; si no se espera el tiempo suficiente, el color anterior ensuciará el siguiente. Los tonos que se vayan a fundir deberán aplicarse en húmedo y podrá lograrse una sensación tan lisa y homogénea como con el óleo, si bien el trabajo será más rápido, ya que el tiempo de secado es mucho más rápido.
  4. Superposición sobre seco: Para evitar fundidos, siempre debe esperarse a que una capa se haya secado antes de aplicar otra sobre ella. Una vez que una capa está seca, se puede matizar el color interviniendo con otro o con el mismo para intensificarlo. Pueden utilizarse muchas capas, no tiene por qué aplicarse una pintura plana; en esta técnica, aguada o empaste se combinan con gran facilidad.

Hasta aquí estos 4 procedimientos con pinturas acrílicas que debes conocer. Recuerda que siempre estaremos encantados de recibirte en nuestros cursos de dibujo y pintura en Madrid.

4 pasos sobre el encajado y la mancha que debes conocer

El encajado y la mancha constituyen el inicio de un cuadro. Si estás dos cosas empiezan bien, es prácticamente seguro que obtengas unos buenos resultados finales. Es artes plásticas, cualquier ejercicio debe seguir todo un proceso hasta llegar al final. El desarrollo de un cuadro empieza por las primeras líneas orientativas, basadas en un encaje de los elementos en el espacio sin atender a sus formas concretas; progresivamente se añaden nuevos detalles hasta conseguir un dibujo correcto, y finalmente se mancha hasta establecer todos los matices que configuran el volumen y los últimos retoques.

Una vez aclarado esto, vamos con los 4 pasos sobre el encajado y la mancha que debes conocer:

  1. Las líneas esenciales: Al plantear un nuevo proyecto, deben encajarse todos los elementos en el margen del papel. Las líneas esenciales distribuyen y componen el cuadro estudiando las distancias y las proporciones; no son dibujos definitivos, pues plantean el cuadro sin necesidad de ajustar excesivamente las formas a sus detalles. Estos dibujos se van concretando hasta llegar a las formas definitivas; por ello los encajes deben realizarse suavemente para facilitar las intervenciones posteriores.
  2. Ir de lo general a lo concreto: Éste es el segundo paso sobre el encajado y la mancha que te mostramos. Plantear una obra supone esbozar una visión global de ésta para realizar después una valoración particular de cada elemento. El proceso del cuadro empieza por ,a generalización (encaje) hasta llegar a lo más concreto (detalles, contornos y sobre todo, la valorización del volumen mediante la mancha). En el manchado se siguen los mismos pasos que en el dibujo: primero se abordan los tonos y luego se va concretando hasta llegar a los matices más sutiles.
  3. Rehacer y corregir: En el encajado y la mancha, bueno y posteriormente también, el trabajo de un pintor comporta una lucha continua por plasmar la verdad, la representación de lo que se ve. Ello exige que durante el proceso se destruyan unas formas para crear otras sin pensar que los trazos van a ser definitivos. Se trata de una constante evolución del trabajo hasta conseguir el objetivo propuesto, La modificación de una obra depende siempre de la naturaleza del medio que se emplea; así, la goma de borrar sirve sólo para los trabajos de dibujo, y en pintura hay métodos distintos, según se trabaje por empaste o por transparencia.
  4. El acabado: Éste, como es lógico, es el último de los 4 pasos sobre el encajado y la mancha que te enseñamos. El acabado de un cuadro depende de la intención del artista. Hay que distinguir entre esbozos (apuntes, trazos que determinan gestos y siluetas) y acabados definitivos (llenos de detalles y matices). Las obras acabadas requieren un proceso de mancha y volumen; las escenas pueden representarse con total fidelidad al modelo, de manera que hay que tratarlas con detalle y multitud de matices o bien pueden resultar más simples en cuanto a definición; todo depende del criterio del pintor).

Hasta aquí estas nociones sobre el encajado y la mancha. Como siempre, esperamos haberte enseñado algo nuevo. Siempre esteremos encantados de recibirte en nuestras clases de pintura en Madrid.

4 reglas de composición pictórica que debes conocer.

La composición de un cuadro es la forma en la que los elementos se encuentran distribuidos en una espacio representativo. Una composición es correcta cuando se aprecia un equilibrio visual al contemplar una obra, ya sea figurativa o abstracta. El número de objetos que intervienen en un cuadro es un factor decisivo para la composición. Ésta será más compleja si el número de objetos es muy complicado.

Una vez aclarado lo que es la composición, te presentamos las 4 reglas de composición que debes conocer:

  1. El peso de los objetos: El peso de un objeto guarda estrecha relación con su posición en el cuadro, lo cual depende de varios factores, como la cantidad de objetos (cuantos menos hay, más importancia tienen) y la distancia del punto de vista (cuanto más cercanos, más pesados son). A la hora de componer un cuadro, los elementos tienen mayor peso, si se sitúan en el lado derecho, y menor si lo hacen en el izquierdo, más en la parte inferior y menos en la superior.
  2. Composición y equilibrio: Se dice que un cuadro está equilibrado cuando los elementos quedan bien distribuidos en él, lo cual implica el número de elementos representados, a la distancia existente entre ellos y el punto de vista del espectador. Una obra se divide en cuatro cuadrantes; el inferior derecho es el de mayor peso, y el superior izquierdo, el de menor. Los objetos así distribuidos dan una sensación de reposo y solidez, sea cual sea el tema representado.
  3. Formas compositivas: Hay múltiples maneras de componer en cuadro. Incluso las más disparatadas pueden constituir un buen recurso para lograr efectos especiales. Los métodos tradicionales de componer se basan en la colocación de los elementos representados alrededor de un centro que es el punto medio del cuadro. Si sólo hay un único elemento, éste se situará en ese centro, y si hay más, deberán distribuirse con respecto a dicho centro.
  4. El espacio del cuadro: Un cuadro de un mismo tamaño puede representar un punto de vista cercano, uno lejano o uno medio, lo cual tiene mucho que ver con el tema; así los grandes paisajes exigen una visión distante de los elementos, en cambio los bodegones sencillos y con pocos elementos requieren un acercamiento al modelo para quedar situados correctamente en la superficie.

Hasta aquí las 4 reglas de composición pictórica que debes conocer. Esperamos haberte enseñado algo nuevo. Siempre estaremos encantados de recibirte en nuestras clases de pintura en Madrid.

8 cosas sobre los colores que debes conocer.

En este artículo te explicamos 8 cosas sobre los colores que debes conocer. Para nosotros, aspectos básicos en torno al color, que cualquier persona que se dedique al mundo de la pintura debe tener presentes.

  1. Colores luz y colores pigmento. La vista, los ordenadores, la televisión, la fotografía y todos los medios que se expresan con la luz se basan en los colores espectro. En pintura, que es donde se plasman físicamente los colores, las condiciones son contrarias, ya que pretende imitar aquello que en realidad se produce mediante la luz y el proceso de creación de los colores hace que la unión de éstos actúe de modo distinto. Con la luz , la unión de los tres primarios (el azul intenso, el rojo y el verde) se consigue el blanco. Con el pigmento, la unión de los primarios (magenta, azul cian y amarillo) se consigue el negro.
  2. Colores primarios. Se considera ‘color primario’, antes llamado color primitivo, al que no se puede obtener mediante la mezcla de ningún otro. Este es un modelo idealizado, basado en la respuesta biológica de las células receptoras del ojo humano (conos) ante la presencia de ciertas frecuencias de luz y sus interferencias, y es dependiente de la percepción subjetiva del cerebro humano.
  3. Colores secundarios. Los colores secundarios puros  son aquellos que surgen de la mezcla de dos primarios en proporciones iguales. Los secundarios en pigmento son los primarios en colores luz y viceversa. En pintura, los secundarios son el rojo anaranjado, el azul violáceo y el verde. El color rojo surge de la mezcla del color amarillo y el color magenta, el color violeta sale del color cian mezclado con el color magenta, y el color verde, de la mezcla del color azul y el amarillo. Si las proporciones entre primarios son desiguales, se obtienen naranjas, verdes azulados, violetas, etc. pero éstos  no serán secundarios puros.
  4. El circulo cromático, es la forma más sencilla de representar visualmente todas las variaciones de color entre los tres primarios. En el centro de cada separación entre primarios se encuentran los secundarios; cuantas más divisiones se realicen en este círculo, más colores distintos se obtendrán. Si además se añade blanco a las mezclas para iluminar cada tono, o negro para oscurecerlo, la paleta se hace prácticamente infinita. Se debe tener siempre muy presente que de los colores primarios surgen todos los demás y que la riqueza de una paleta muchas veces radica en la habilidad del pintor para crear mezclas (consulta nuestro artículo 14 colores que debes tener en tu paleta).
  5. Colores fríos. El azul es el color más frío, aunque dentro de esta familia también figuran algunos verdes y violetas. El azul determina la frialdad de un tono; cuanto mayor carga de este color tenga, más frío será. En el círculo cromático, los colores más cercanos al azul forman la gama fría propiamente dicha. No todos los verdes y violetas pueden clarificarse como fríos. Cuanta más cantidad de color cálido interviene en la formación del verde o violeta, menos frío se vuelve. Los tonos verdes muy amarillentos y los cálidos y violetas muy cercanos al carmín serán cálidos.
  6. Colores cálidos. Transmiten una sensación de calidez y proximidad. En la paleta son los amarillos, los ocres, los rojos, los naranjas, los carmines y los terrosos. Si bien los ocres y marrones forman parte de la gama quebrada, el predominio del rojo y amarillo que poseen los vuelve fuertemente cálidos. El color de un cuerpo se determina por la luz que incide; por eso, según la hora del día o la luz que recibe, un elemento puede aparecer dominado por los tonos fríos o cálidos. Por efecto de la atmósfera, los cuerpos más cercanos al espectador presentan unos matices más cálidos.
  7. Colores quebrados. Los colores marrones y los grises se denominan “quebrados”. Éstos se obtienen con la mezcla de los tres primarios, aunque en distintas proporciones. Así pues, en los grises se encuentra una carga de azul bastante grande, mientras que en los marrones los que dominan son los rojos y los amarillos. Según sea la cantidad  de uno u otro color, se obtienen los sienas, bastante rojos, o los ocres, bastante amarillos.
  8. Armonizar el color. Una vez se comprenden los conceptos frío y cálido, primario y secundario, se pueden hacer tantas combinaciones como se desee a la hora de realizar una composición cromática. os tonos similares siempre armonizan, mientras que los contrarios  contrastan y se complementan . Cuando se busque una armonía y una atmósfera unificada, deberá tenerse en cuenta como se colocan los colores y qué papel juegan unos junto a otros. Si no se quiere contraste, se matizarán los tonos contrarios para que su visión uno junto a otro no resulte estridente.

Hasta aquí este articulo sobre el color en el que esperamos haberte enseñado algo nuevo.

4 formas de sombrear un dibujo que debes conocer.

En este artículo te enseñamos 4 formas de sombrear un dibujo que debes conocer. Hacer un dibujo completo se compone de dos partes, el encajado o dibujo de línea y el sombreado para generar volumen. Hace algún tiempo escribí un artículo sobre el dibujo de línea que te recomiendo que leas si te interesa este tema, el encajado. Una vez que realizamos el encajado del motivo que hemos elegido, llega el momento de realizar el sombreado del mismo para generar esa falsa tercera dimensión en un papel que es la profundidad y el volumen. Ahora sí, ahí van las 4 formas de sombrear un dibujo que debes conocer:

1. Sombreado suavizado: Este tipo de sombreado, es el más corriente, el que todo hemos hecho alguna vez en nuestra infancia. ¿De qué se trata? Simplemente debes coger un lápiz blando (de 2B en adelante) e ir moviéndolo suavemente en las zonas en las que quieras tonos medios y haciendo más presión cuanto más oscuros quieras los grises hasta llegar a los negros. Puedes dejar el trazo directo o suavizarlo con tortillón. ¿No sabes lo que es esto? Echa un vistazo a otro artículo titulado 7 utensilios de dibujo que debes conocer.

Sombreado suavizado de nuestra alumna María Luisa Barreno.

2. Sombreado a base de rayados: La segunda de las 4 formas de sombrear un dibujo que debes conocer son los rayados. ¿De qué se trata? Únicamente debes ir dibujando rayas paralelas en la misma dirección, cuantos más rayados superpongas más oscuros serán tus grises. A mi como más me gusta este tipo de sombreado es con los rayados en vertical.

Sombreado a base de rayados verticales de nuestra alumna Vanesa Yuste.

3. Sombreado a base de tramas: Está técnica requiere que seas riguroso y limpio. ¿Qué es una trama en dibujo? Una trama simplemente es un con junto de líneas cruzadas en diferentes direcciones. Para conseguirlo debes hacer rayados en distintas direcciones creando esas tramas, a más rayados, más oscuros serán los grises de tu dibujo, hasta llegar a los negros. Esta técnica aporta mucha textura a un dibujo, y es otra de las formas de sombrear un dibujo que debes conocer.

Sombreado a base de tramas de nuestra alumna Lola Gor.

4. Sombrado a base de punteados: Este sombreado viene del puntillismo, técnica impresionista consistente en la yuxtaposición de los colores sobre el lienzo, de modo que producen un nuevo tono al fundirse en la retina del espectador. Pues al igual que en la pintura, en el dibujo si yuxtaponemos capas de puntos lo que conseguiremos será que en la retina del espectador se creen los diferentes grises en función de la cantidad de puntos que haya en cada parte de nuestro dibujo.

Sombreado a base de puntos.

Mi recomendación es que emplees todas las formas de sombrear un dibujo a la vez. Tu dibujo será más rico cuantos más recursos tenga. A continuación te mostramos uno muy interesante.

Sombreados variados de nuestra alumna Lourdes de Lucas.

Has ta aquí las 4 formas de sombrear un dibujo que debes conocer. Esperamos haberte enseñado algo nuevo para que mejores tus técnicas de sombreado.

8 elementos básicos que no deben faltar en tu caja de pintor.

En este artículo recopilamos 8 elementos básicos que no deben faltar en tu caja de pintor. Estos son los que consideramos “básicos”, pero también te digo que hay algunas cosas que no son específicamente para pintar un cuadro y podríamos incorporarlas. En primer lugar te explico que la caja tradicional de un pintor siempre ha sido la clásica de madera, pero hoy en día a mi me parece poco práctica, ya que los formatos de algunas pinturas han cambiado y se han agrandado no cabiendo bien en las cajas tradicionales. Hay en el mercado cajas contenedoras de plástico que son mucho más practicas y donde te cabrán sin problema todas tus cosas.

Ahora si, ahí van los 8 elementos básicos que no deben faltar en tu caja de pintor:

  1. Carboncillos: El primero de estos elementos básicos son los carboncillos. Los vas a emplear para dibujar tu futura obra. Te recomiendo que los tengas de varios grosores, dependiendo de lo que vayas a pintar emplearás uno u otro. ¿Y por qué carboncillos y no lápices? Te lo explico de una manera muy sencilla, con el carboncillo podrás dibujar para luego pintar con cualquier técnica, ya sea magra o grasa. Sin embargo, el lápiz solo podrás usarlo en las técnicas magras como el acrílico o los temples, ya que en las grasas como el óleo con el tiempo puede “trepar” sobre las capas pictóricas y aparecer de nuevo con el paso del tiempo en la capa superficial estropeando todo tu trabajo.
  2. Paleta: La paleta es el segundo de los 8 elementos básicos que no deben faltar en tu caja de pintor, en ella ejecutarás las mezclas de color. Te recomiendo la paleta de madera para pintar al óleo, sin embargo para pintar con acrílicos lo más indicado sería una paleta de metacrilato blanco, aunque a mi me encanta usar para este fin una barca o barreño muy bajo y largo blanco con tapa, así los colores acrílicos se quedarán herméticamente cerrados hasta la siguiente sesión y seguirán frescos como recién salidos del tubo. Si pintas de “pascuas a ramos” o lo que es lo mismo de vez en cuando existen en el mercado paletas desechables de papel que son muy prácticas para una sola sesión. al final la tiras y no tienes que limpiar nada.
  3. Pinceles: Los pinceles son fundamentales para aplicar la pintura sobre el soporte. Aunque cada uno tiene sus gustos, hay tres tipos de pinceles en cuanto a la forma de sus pelos, planos o carrados, redondos y de lengua de gato. Dependiendo de la huella que quieras dejar emplearas unos u otros. Hace tiempo escribí un artículo sobre pinceles que te recomiendo que leas, pinceles.
  4. Diluyente: El diluyente es otro de los 8 elementos básicos que no deben faltar en tu caja de pintor. En el caso del óleo, su diluyente es el aceite de linaza o un aceite de adormidera. En el caso del acrílico, el diluyente es una cola sintética transparente como el acetato de polivinílo. ¿Para qué debo tener esto? Con los diluyentes podrás crear capas de pintura más transparentes, como una veladura, aunque habrá que añadir también un poco de barniz si lo que quieres es velar a la perfección una capa pictórica. Puedes ver como hacer veladuras es otro artículo titulado así, veladura.
  5. Disolvente: El disolvente es el quinto de los 8 elementos básicos que no deben faltar en tu caja de pintor. El disolvente no es lo mismo que el diluyente. Como su propio nombre indica, lo que hace es disolver la pintura. Además sirve para limpiar tus pinceles entre un color y otro. En el caso del óleo el mejor disolvente es la esencia de trementina pero también el más caro. Puedes emplear también aguarrás, aunque huele mucho. Si quieres que no huela emplea white spirit que es un derivado del petróleo con las mismas propiedades que la esencia de trementina.
  6. Pinturas: Pintar sin pintura sería complicado… Por tanto es fundamental tener pinturas en tu caja de pintor. Además te recomiendo que las pinturas sean de buena calidad, pintarás mucho mejor y te resultará mucho más fácil conseguir los colores que desees. En cuanto a los colores echa un vistazo a un artículo en el que te lo explico, 14 colores que debes tener en tu paleta.
  7. Espátula: El séptimo de los 8 elementos básicos que no deben faltar en tu caja de pintor es la espátula. Yo te recomiendo que tengas dos, una grande y otra pequeña. Te servirán tanto para aplicar pintura como para quitar excesos de ella también. Además con las espátulas podrás amasar también la pintura mezclada con materias de carga.
  8. Trapo: Aunque parezca una tontería, un trapo o en su defecto papel de limpieza es importante tenerlo a mano siempre, para quitar excesos de pintura, limpiar tu paleta o secar los excesos de líquido de un pincel.

Pues hasta aquí este artículo en el que te explico los 8 elementos básicos que no deben faltar en tu caja de pintor. Espero haberte enseñado algo nuevo…

7 pasos para pintar un cuadro que debes conocer.

En este artículo te vamos a explicar 7 pasos para pintar un cuadro que debes conocer. La pintura es el arte de la representación gráfica utilizando pigmentos mezclados con otras sustancias aglutinantes orgánicas o sintéticas. En este arte se emplean técnicas de pintura, conocimientos de teoría del color y de composición pictórica, y el dibujo. La práctica del arte de pintar, consiste en aplicar, en una superficie determinada (una hoja de papel, un lienzo, un muro, una madera, un fragmento de tejido, etc.) una técnica determinada, para obtener una composición de formas, colores, texturas, dibujos… dando lugar a una obra de arte según algunos principios estéticos.

 

 

Una vez entendida esta breve reflexión sobre la pintura, ahí van los 7 pasos para pintar un cuadro que debes conocer:

  1. Elección del tema. El primer paso es fundamental, ¿qué voy a pintar?, no es lo mismo pintar un paisaje de campo, que una marina o un retrato. En función del tema, determinaremos el tamaño e incluso la técnica. Hay motivos que requieren un soporte pequeño y hay otros motivos que los que piden es una obra de grandes dimensiones. En cuanto al tema,busca siempre cosas que te gusten y te motiven, pintar algo que a uno no le gusta, puede convertir tu afición en una losa.
  2. Elección del soporte y la técnica. El segundo de los 7 pasos para pintar un cuadro que debes conocer, es también fundamental. En primer lugar el soporte, no es lo mismo pintar en papel, que en un lienzo, que en una tabla o en una tabla entelada. Si vas a pegar cosas o emplear materias de carga, usa siempre una tabla o una tabla entelada, ya que aguantan mucho mejor que un lienzo que no es más que una tela de lino o de algodón con una preparación para restar absorbencia. Un buen papel de alto gramaje es estupendo para pintar una buena acuarela, pero ojo, también puedes preparar un tablero con un aparejo sintético que contenga más materia de carga y por tanto lo haga más absorbente y pintar con esta técnica sobre él. En definitiva, tienes papeles hasta para pintar sobre ellos al óleo. Hace tiempo escribimos un artículo titulado 5 soportes para pintar que debes conocer, te animo a que le eches un vistazo y seguro que te aclarará un poco más la elección del mismo para tu próximo cuadro.
  3. Encajado. El tercero de los 7 pasos para pintar un cuadro que debes conocer le corresponde al campo del dibujo. El dibujo se compone de encajado y sombreado. Como vas a pintar, te hará falta encajar en el soporte previamente aquello que vas a pintar, ese motivo que has elegido anteriormente. Dependiendo de la técnica encajarás con un material o con otro. Yo te recomiendo que emplees el lápiz para la acuarela, un lápiz duro que deje un dibujo muy limpio, ya que la acuarela es transparente y se verá ligeramente por debajo. Para el resto de las técnicas te recomiendo el carboncillo, que deberás fijarlo después para no llevártelo cuando estés pintando. Para esto puedes emplear un fijador de carbonilla, o bien, para acrílico fijarlo con una suave línea de un color aguado, y para el óleo repásalo con un pincel impregnado en esencia de trementina. De todos modos sobre dibujo escribí un artículo hace tiempo que puedes consultar y resolverá todas tus dudas, 10 consejos para dibujar bien.
  4. La mancha. De los 7 pasos para pintar un cuadro que debes conocer, para mi este es el más divertido. En este momento, vas a crear la entonación de tu obra y visualizar a grandes rasgos las masas de color. Te recomiendo manchar sin emplear el color blanco, es decir, como si pintases con acuarela, sea la técnica que sea. A más agua, en el caso del acrílico, o a más aguarrás en el caso del óleo, más claro será el color, ya que vas a aprovechar el blanco del soporte como luz. No te pierdas en los detalles, se trata de hacer una buena síntesis que nos de la visión general de tu futuro cuadro.
  5. Los empastes. Con la etapa del empastado, no me refiero únicamente a crear grandes calidades de empaste, sino a dejar de trabajar ya con la pintura tan fluida como en la mancha. Es el momento en el que ya puedes emplear el blanco después de haber conseguido una mancha muy luminosa. Trabaja de las sombras a la luz, así conseguirás gestionar los volúmenes del cuadro a la perfección. Puedes crear las calidades de empaste que quieras, con el acrílico añadiéndole algún gel de engrose o alguna materia de carga (te recomiendo que leas nuestros 10 consejos para pintar con materias de carga).
  6. Los acabados. Una vez que tu cuadro ya está empastado y limpio de color con la entonación que deseabas, es el momento de los acabados. Recuerda cómo quieres que sea la imagen final, si quieres que sea más apuntada, probablemente dejes bastantes zonas de aguadas,  por el contrario si quieres una obra muy rematada, terminarás bien todos los contornos y los déjalos bien pulidos y sin halos. Es decir “remata” tu cuadro.
  7. El barnizado. Una vez que has terminado de pintar tu obra,  vamos con el último de los 7 pasos para pintar un cuadro que debes conocer, el barnizado. Barnizar no sólo es importante porque tu cuadro quede brillante o quede mate, sino por protegerlo para el futuro y mejorar la durabilidad de tu trabajo. En el mercado tienes un montón de barnices de diferentes casas comerciales que son buenos, pero cuidado con los barnices mate, que llevan ceras y con el tiempo pueden amarillear. Te recomiendo que eches un vistazo a otro artículo donde te explico todo lo relativo a la fabricación de un barniz, 3 formas de fabricar tu propio barniz que debes conocer.

Pues hasta aquí los 7 pasos para pintar un cuadro que debes conocer. Espero haber ordenado un poco tus ideas y haberte enseñado algo nuevo.

 

5 formas de pintar con pastel que debes conocer.

En este artículo te enseñemos 5 formas de pintar con pastel que debes conocer. La característica principal del pastel es que este procedimiento no pertenece ni a los acuosos ni a los grasos, sino a los procedimientos secos. El pastel está compuesto de pigmento que se aglutina con goma de tragacanto muy rebajada con el único fin de compactarlo en forma de barritas. Hay barritas de pastel blandas, semiduras y duras dependiendo de la cantidad de aglutinante incorporado. Para que el pastel sea bueno, es necesario que los pigmentos estén bien molidos. El blanco es la base de la mayor parte de las barras de pastel, de ahí la denominación de “color pastel“.

Ahora si pasamos a las 5 formas de pintar con pastel que debes conocer:

  1. Fundidos: Lo primero que debes saber es que este procedimiento está a caballo entre el dibujo y la pintura, y exige una técnica espontánea. Esta técnica consiste en aplicar un color de pastel sobre el papel y frotar con la yema de un dedo, a continuación aplicar otro encima y volver a frotar, de este modo conseguirás que los dos colores se fundan entre sí. El papel que se suele emplear es un papel Canson para pastel por el lado no rugoso. Te recomiendo que no incorpores el color negro hasta el final, ya que el resto de los colores se pueden rectificar fácilmente, pero el negro es casi imposible.
  2. Rayados: La segunda de las 5 formas de pintar con pastel que debes conocer es la técnica de los rayados. En este caso sólo tienes que aplicar el pastel trazando líneas siempre en la misma dirección. Como mejor queda es con rayados verticales.Los colores los irás consiguiendo a base de superponer rayados de diferentes colores sobre el papel sin fundir absolutamente nada. Está técnica al igual que la anterior funciona muy bien sobre un papel Canson de color pero en este caso utilízalo por la cara con grano.
  3. Sobe papel de lija de agua: Compra en una ferretería un papel de lija de agua de grano muy fino. Como sabes, este papel es de color negro, por tanto, aunque dibujes con grafito, apreciar el dibujo será una tarea complicada… Aquí usarás la barra de pastel directamente frotándola contra la superficie rugosa del papel de lija que hará que el color se adhiera perfectamente. Para mezclar colores, frota de nuevo con otra barra encima y aparecerá la mezcla de ambos. El resultado empleando papel de lija son colores muy muy saturados y brillantes.
  4. Sobre tabla: Esta es la cuarta de las 5 formas de pintar con pastel que debes conocer. Para trabajar con el pastel sobre una tabla de madera, deberás prepararla antes. Mi recomendación es que apliques un color acrílico de base que vaya bien con el modelo que vas a trabajar. Además mezcla este color acrílico con un poco de polvo de piedra pómez, hará que la superficie sea más adherente para que agarre mejor el pigmento. Puedes trabajar con rayados, fundidos o mezclar técnicas si quieres algo más creativo.
  5. Sobre acrílico: Es una técnica mixta bastante agradable. Puedes comenzar a pintar un cuadro con acrílico y pintar tranquilamente tantas capas como te haga falta. Para finalizarlo puedes aplicar pastel y fundirlo con los dedos o bien aplicar unos rayados a base de pastel para obtener diferentes tratamientos en tu obra. Puedes saber más de está técnica en otro de nuestros artículos, 4 técnicas mixtas que debes conocer.

Te recuerdo que el pastel siempre debes fijarlo con un buen fijador para tal efecto, de lo contrario el pigmento no se quedará fijo en el soporte y tu trabajo no tendrá ninguna durabilidad. Hasta aquí estas 5 formas de pintar con pastel que debes conocer. Esperamos haberte enseñado algo nuevo acerca de esta técnica. Ahora a practicar…