Preparación de los barnices

La preparación de los barnices tradicionales resulta fácil y sencilla para el pintor. Exponemos aquí una manera práctica de hacerlo. Primero se prepara un barniz concentrado,, el cual servirá para confeccionar posteriormente los demás barnices o “mediums”. Este barniz base será de resina de almáciga o dammar disuelta en esencia de trementina rectificada y en proporción de 1:2, es decir, una parte de resina triturada en polvo por dos de esencia de trementina, formando una solución fuerte.

Resina Dammar
Resina Dammar

Para ello se procede de la siguiente forma: triturada la resina en un mortero, se coloca dentro de una muñequilla de tela fina (por ejemplo, un trozo de media de nylon), la cual se introduce suspendida dentro de un frasco de boca ancha, procurando que quede sumergida dentro de la esencia de trementina. Se tapa y se deja que se disuelva, agitando la muñequilla de vez en cuando. Una vez disuelta la resina, las impurezas quedarán almacenadas en el tejido.

Si la resina estuviera húmeda, se secará previamente calentándola. Se evitará que intervenga el agua durante la operación. El agua puede provocar que el barniz azulee una vez aplicado en el cuadro.

En la preparación de los barnices, por ejemplo el barniz de pintar lo generaremos a base de una parte de barniz de almáciga o dammar (solución fuerte), más otra de aceite de lino espesado (polimerizado) y una, dos o tres partes de esencia de trementina.

Según se requiera, se preparará  el “medium” más graso, aumentando la cantidad de aceite; más magro, añadiendo más barniz, y más fluido, poniendo más cantidad de esencia de trementina.

En la preparación de los barnices, el barniz de retoque, no de ja de ser un barniz final más rebajado, aunque puede ser recomendable, que cuando se disuelva la resina, se sustituya la esencia de trementina por esencia de petróleo rectificada, ya que, como ésta se evapora más lentamente que la trementina, hace que se reblandezca un poco la capa inferior, facilitando así el trabajo sobre fresco.

Para hacer barniz final se añade a la solución fuerte otra parte más de esencia de trementina, es decir, una solución de una parte de resina por tres de esencia (para evitar el aszuleo del barniz, hay quien aconseja añadir de un 2 a un 4% de aceite de ricino).

Para preparar barniz mate bastará añadir al barniz  final una solución de cera blanca de abejas, fundida previamente en esencia de trementina rectificada (una parte de cera por tres de esencia). La dosis de cera se puede variar según el grado de mate o satinado que se quiera obtener. Sin embargo, es conveniente no sobrepasar la proporción antes citada, ya que, de lo contrario, el barniz se mantendrá blando y pegajoso.

Existen también barnices (tanto finales como intermedios) de base sintética, como el polímero de ciclohexanona, de gran elasticidad. Estos barnices presentan como ventaja que no se enrancian.

Y hasta aquí nuestro artículo en torno a la preparación de los barnices. Sin duda esperamos que os ayude a preparar vuestros propios barnices.