4 pasos para dibujar el rostro que debes conocer.

Este artículo lo dedicamos a la conjunción de todos los rasgos para dibujar el rostro humano y al estudio de la expresión en el retrato. Existen diferentes maneras de abordar el rostro humano, algunas de ellas se analizan en este artículo.

deGranero dibujar el rostro

Te mostramos ya los 4 pasos para dibujar un rostro que debes conocer:

  1. Encaje del rostros: Una vez resueltas las proporciones y la ubicación de los rasgos anatómicos, se puede abordar el tema del retrato desde un punto de vista muy directo y espontáneo. Este estilo fresco permitirá apuntar fácilmente los rasgos del retratado. Las líneas crean una estructura general que se va perfilando hasta lograr la forma definitiva de la cara y sus características. Este es el primer paso para dibujar el rostro. el encajado es fundamental, es decir, poner cada cosa en su sitio.
  2. Medidas y proporciones: El retrato, es con diferencia, el tema más complejo para un dibujante, pues implica el conocimiento del rostro y un acercamiento al interior del retratado. Cada técnica de dibujo ofrece posibilidades específicas para interpretar y representar, aunque la finalidad es siempre la misma: obtener el parecido y acercarse a la personalidad del personaje. Para dibujar el rostro debes empezar por el encajado. En esta primera fase, se estudian medidas y proporciones; deben quedar bien planteadas las distancias entre los ojos y la frente; la amplitud de los labios, la forma de la nariz y las dimensiones del rostro.
  3. Volumen y relación entre las facciones: Al dibujar el rostro, el volumen no se puede tomar a la ligera; un tono mal ubicado debe generar una forma que desestabilice la armonía de los rasgos. Hay que buscar la relación entre los volúmenes que se generan entre claros y oscuros y el equilibrio de cada rasgo.
  4. Realces y matices: Dibujar el rostro sobre papel de color puede ser muy agradecido, ya que admite la integración del color del papel como parte de la paleta que se emplea y más aún cuando se trabaja con una gama restringida. Se puede trabajar a partir de reservas y de realces. Te recomendamos que primero esboces la cara y una vez que los rasgos estén ubicados, se traza suavemente la principal zona de sombra. Después trabaja las sombras y trabaja los contrastes definitivos. Por último, los realces de blanco indicarán la dirección  da la luz y aportarán la expresividad definitiva.

Hasta aquí este breve artículo sobre los 4 pasos para dibujar el rostro que debes conocer. Como siempre esperamos haberte enseñado algo nuevo.